Necrópolis de Argiñeta

Uno de los monumentos funerarios más importantes de Euskadi, con sepulcros y estelas de hasta hace siete siglos atrás y en gran estado de conservación
Necrópolis de Argiñeta

La Necrópolis de Argiñeta fue fundada en 1356. Se encuentra situada en el interior de la provincia de Bizkaia, en Elorrio, localidad conocida como ‘La Villa de los Escudos’. Se trata de un espacio digno de visitar, ya que posee un patrimonio arquitectónico único y con muy buena conservación.

¿Qué se puede ver en la Necrópolis de Argiñeta?

La zona es más que apta para todas las edades, es más, invita a realizar la visita con toda la familia y termina gustando tanto a adultos amantes de la historia como a los más pequeños.

En la Necrópolis de Argiñeta vas a encontrar, junto a la ermita, un conjunto de estelas y sepulcros de alrededor de los siglos VII y XI con un alto valor patrimonial, considerado uno de los monumentos funerarios más importantes de toda Euskadi.

Podrás incluso encontrar inscripciones cristianas que han sido consideradas como las más antiguas de Bizkaia y la visita hace que te puedas transportar a otra época, ya que te permitirá sentir el día a día de las personas que estuvieron viviendo hace siglos.

Además, dispondrás también de otros atractivos turísticos cercanos, ya que en los alrededores de la ermita encontrarás unas vistas increíbles de Elorrio. Desde estas zonas, vas a poder sacar unas fotografías increíbles de los atardeceres mientras contemplas el Valle de Ibaizabat o el Monte Udalaitz.

Estas visitas y la propia ambientación de la zona lo convierten en uno de los sitios turísticos más recomendados para visitar.

 

¿Cómo son los sepulcros y estelas de Argiñeta?

Dado que la calidad de los propios entierros iba en función del prestigio social, así como la jerarquía del difunto, podemos encontrar tapas muy auténticas. En las tapas podrás ver inscripciones funerarias que son constituidos como los testimonios escritos más antiguos, dada la presencia de núcleos cristianos en Bizkaia.

Por otro lado, si decides visitar la ermita de San Adrián, que fue construida en el siglo XVI, vas a poder apreciar que fue reformada unas cuantas veces. El suelo está decorado con piedras de río y se observa el uso de distintas decoraciones que merecerán la pena visitar.

Ahora bien, si quieres visitar la instalación, está abierta al público días señalados donde se realizan visitas guiadas.

Dentro de la instalación, podrás encontrar símbolos relacionados con la naturaleza y la astrología además de otros de carácter precristiano.

Necrópolis de Argiñeta